Mi infancia en el recuerdo, Anteojito
lunes, 17 de agosto de 2015
sábado, 15 de agosto de 2015
Guayna (Velmiro A. Gauna)
Los pájaros aleteaban en sus ojos.
Los pájaros aleteaban en su andar.
Con la mitad de un 8 dibujaron sus senos.
Y su boca…
Su boca…
Su boca…
Derretía los objetivos en su infierno de púrpura.
Bandera de seda y sombra sus cabellos.
La desnudez del pie y de la tierra
Se apareaban al compás de sus pasos.
Dos palomas cobrizas picoteaban la blusa.
El perfil de sus picos levantaba suspiros.
La carne joven tenía la madurez del sol y de los frutos.
Detrás de sus caderas se amontonaban las miradas
En una silenciosa multitud de sueños lúbricos.
Pasó.
La distancia empequeñeció su figura hasta devorarla.
Pero aun quema recuerdos la hoguera de su boca.
Velmiro A. Gauna,
Ayala Gauna Narrador y Poeta, pág. 126.
Juntador de maní (Velmiro A. Gauna)
Curvando sobre la tierra va arañando los surcos.
Entre raíces cuelgan las cápsulas henchidas.
El sol le zapatea en los riñones
Un malambo de mudanzas infinitas.
Ángulo que se abre y se cierra
Sobre la tierra ardida,
La cabeza al nivel
De las rodillas.
Y el sol… el sol… el sol…
Fundiendo en el cerebro dinamita,
Que estalla en explosivas maldiciones
Y se desangra en sudor que es sangre bíblica.
Con el polvo llevándole las cejas,
Las pestañas, la tez, la estremecida
Garganta que estrangula las palabras
Con su ausencia de aire y de saliva.
Sin ver el cielo, ni la nube,
Ni del pájaro la huella fugitiva,
Ni la marcha del sol que en la cintura
Implacable martilla;
El juntador de maní lleva en la espalda
El fardo de su hambre y su fatiga
Y va arañando en la tierra ese mendrugo
Que aún enciende el infierno de su vida.
Velmiro A. Gauna,
Ayala Gauna Narrador y Poeta, pág. 125.
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