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lunes, 19 de enero de 2026

Los girasoles


En el día nublado
los grandes girasoles
lucen como unos soles
del jardín apagado.

El verde los exalta;
y húmeda por la lluvia,
más dorada resalta
su cabellera rubia.

Al verlos, se pensará,
que por fieles al astro,
les ha quedado el rastro
de su amor en la cara.

Pedro Miguel Obligado.
Revista Anteojito N°1506, p.3
19 enero 1994
https://archive.org/details/23a_20230103_20230103_0223/03.jpg

miércoles, 3 de diciembre de 2025

El zorro Nicodemo


Nicodemo, el viejo zorro
es famoso por su gorro.

Lo envidian todos los magos
que trabajan por sus pagos.

Es mejor que la galera.
¡Si hasta lleva una escalera!

Entran varios elefantes,
las esposas, sus infantes.

Cuatro vacas, cinco toros
y una docena de loros.

Nicodemo, el viejo zorro,
va contento con su gorro,

dando saltos por el risco.
Sueña con grabar un disco.

(Canta con voz de zorzal
los tangos del arrabal.)

Emilio Breda
Revista Anteojito N°873, p.3
3 de diciembre 1981

sábado, 8 de noviembre de 2025

Don Melitón


Don Melitón tenía tres gatos...
Don Melitón tenía tres gatos
y los hacía bailar en un plato;
por las noches les daba turrón...
¡Vivan los gatos de Don Melitón!

(Tradición popular)
Revista Anteojito N°1025, p.3
8 de noviembre 1984

viernes, 31 de octubre de 2025

Las vocales


Las vocales
no son iguales
y van mezcladas
en las palabras
como ensaladas.
Sólo son cinco
y suenan distinto:

La a para
la carcajada.
La e para
beberse el té.
La i para
kikiriki.
La o para
el oso goloso.
La u para
el reloj cucú.

Poldy Bird
Revista Anteojito N°206, p. 03
31 de octubre 1968
https://fanasdegf.blogspot.com/2023/11/revista-anteojito-n-206-31-10-23.html?q=206

lunes, 27 de octubre de 2025

Esquina


Sobre la pared blanca, en esta
esquina oscura,
descuelga sus harapos verdosos
una parra.
Con un perramus gris ceñido a la
cintura,
entre gritos y pausas se amontona
"la barra".

Hay un silencio espeso, húmedo
y suburbano,
y el plátano ya apunta su
pelusilla leve.
Se balancea apenas el foco más
cercano.
El cielo se apelmaza, se agujerea,
llueve.


Baldomero Fernández Moreno
Revista Anteojito N°1494, p. 3
27 de octubre de 1993

lunes, 20 de octubre de 2025

El caccuy (leyenda quichua)


EI urutaú es un pájaro nocturno conocido también como "Caccuy Turay".
Vive en la Argentina y el Paraguay y tiene un canto prolongado y lastimero, parecido a un llanto desesperanzado y triste. Tan particular es ese "llanto" que los indígenas lo atribuyen a un origen legendario. Cuentan que tiempo atrás vagaban por la selva dos hermanitos que comían solo lo que caía en sus manos. La mujercita era bastante desconsiderada con su hermano varón, al que exigía constantemente más y más alimentos, sin agradecerle jamás sus atenciones. Un buen día el hermano se cansó de tanto maltrato, y quiso darle una lección a la niña. Vio la oportunidad perfecta cierta vez que treparon a un árbol altísimo en procura de un panal que colgaba en la cima. No bien llegaron a la parte más alta el hermano desenvaino su "ayri” -hacha- y comenzó a cortar todas las ramas a medida que descendía del árbol. ¡Su pobre hermana no encontró apoyo para los pies y quedó atrapada en las alturas! Entonces comenzó a gritar con todas sus fuerzas: ¡Caccuy Turay! ¡Caccuy Turay! que en lengua quichua significa "¡Detente, hermano!". Inti, el Dios Sol, se apiadó de ella y la convirtió en pájaro. Volando, pudo librarse de su trampa. Pero sintió tanta vergüenza por haber sido mala con su hermano que nunca se mostró ante Inti, el Dios que la había salvado de su castigo. Por eso, explica la leyenda, el Caccuy Turay es un pájaro nocturno, que no "ve" la luz del sol. Y su canto es triste por el remordimiento de la niña-pájaro.

Revista Anteojito N°1493, p. 44
20 de octubre 1993

El legado americano: Nazca y el enigma de sus líneas

El continente americano ha custodiado apasionantes secretos durante miles de años. Algunos misterios empiezan a asomar bajo el sol. Estamos en el Perú, en la localidad de Nazca.

¿Un pueblo como todos?
Nazca es un pueblo de paisajes serenos y hermosos, situado al sur de la ciudad de Lima. Está rodeado de montañas, varios ríos lo cruzan y en los valles se levantan las casas de sus pobladores. Se asemeja a todos los pueblos montañeses. Pero Nazca tuvo un destino diferente. Como un viejo arcón, conservó sus maravillas. Sólo hay que descubrirlas.

Visión de alto vuelo
Si nuestra mirada recorriera los valles, a nivel del suelo nada nos llamaría particularmente la atención. Pero si nos determináramos a volar sobre Nazca el asombro sería entonces nuestro inseparable compañero. Distribuidos a lo largo de 50 km, hay dibujos gigantescos que representan diversos animales: cóndores, arañas, colibríes, monos y especialmente pájaros.

Mensajes del pasado
Algunos dibujos son anteriores a la era cristiana. Para delinearlos han hecho incisiones de hasta 30 cm en el suelo. Unas líneas indican el solsticio de invierno (junio) y otras el de verano (diciembre). Un pájaro fabuloso, con el cuello de culebra, señala con su pico al sol naciente, el día de Inti Raimi (la festividad del Sol). El viento y los siglos han respetado los dibujos.

¡Cuántos interrogantes!
Trazos geométricos, figuras humanas y líneas "interminables" alternan con los dibujos de animales de la región. ¿Qué significan? ¿Por qué fueron hechos para ser contemplados desde lo alto? ¿Cómo fueron hechos? Antes de los incas, otras civilizaciones ocuparon el Perú. Desarrollaron una cultura extraordinaria. Nazca sería su observatorio astronómico, su calendario, su tesoro de sabiduría. Quién puede saberlo...

Revista Anteojito N°1493, p. 33
20 de octubre 1993

Como anillo al dedo


Mucho tiempo atrás
Los primeros anillos de los que tenemos noticia son los del Antiguo Imperio Egipcio. En el Imperio Romano, a su vez, se coleccionaban y se guardaban prolijamente en las llamadas "dactilotecas". En la Edad Media y en el Renacimiento, sobre todo, el anillo se hizo famoso por una macabra utilidad: guardaba en su interior veneno, listo para usar.

Anillos heroicos
Cuando el antiguo reino de Prusia cayó bajo Napoleón, en 1806, la crisis no doblegó a sus habitantes, que sacrificaron cuanto tenían por tratar de apoyar a sus soberanos. Así, las mujeres prusianas, de la más rica a la más humilde, donaron a la patria sus anillos nupciales. Como recibo, se les dio uno de hierro con la inscripción "Di oro por hierro, 1813".

Anillo saltarin
Un 15 de febrero de 1514 el conde de Frangipane perdió un anillo en su campamento cercano a Pordenone (Italia). No era un anillo cualquiera, ya que se lo había enviado su esposa. La desesperación del conde fue grande: ¿qué explicación daría a su descuido? Lo buscó en vano, y quiso el destino que casualmente apareciera en el mismo lugar siglos después, en 1892.
¡Un verdadero misterio anillático!

Anillos históricos
Entre los anillos célebres hay que citar en primer término el que legendariamente se atribuye a la Virgen María. Éste se conserva en la catedral de Perusa (Italia) y se deja ver al público cada año para el día de San José. El anillo nupcial, que Martin Lutero dio a su esposa, es célebre por los grabados que contiene en su diminuta superficie.

Revista Anteojito N°1493, p. 6
20 de octubre 1993

Cerro, luna y aire


Cuando en el poniente
se agacha la tarde,
me quedo mirando
cerro, luna y aire.

Me han contao los yuyos
y los pedregales,
cómo se hace el viento
y ande los ríos nacen.

Cantando vidalas
golpiando mi parche,
cuidando mis surcos,
olvidao del valle,
h'i poder un día gritarles:

-¡Velay mi fortuna:
cerro, luna y aire!...


José Ramón Luna
Revista Anteojito N°1493, p. 3
20 de octubre 1993

domingo, 19 de octubre de 2025

La cholita


Por los ásperos senderos
va la cholita, callada;
su redonda cara brilla
bajo el sombrero de paja.

Oscura falda con pliegues,
bata suelta, colorada,
cesta repleta de hierbas
y alforja al hombro cargada,
así marcha la cholita
por la histórica quebrada.

La quena eleva en el viento
una plegaria lejana,
mientras los guijarros ruedan
hacia la quieta hondonada.

Por los ásperos senderos
va la cholita, callada;
en su corazón de pájaro
arrulla el son de una flauta.


Julia Marta Pucci
Revista Anteojito N°397, p. 3
19 de octubre 1972

sábado, 18 de octubre de 2025

La misteriosa y perdida: Ciudad de los césares

En aquellos tiempos remotos en que el limite entre la civilización y la barbarie era apenas el rio Salado, en la provincia de Buenos Aires, surge la leyenda de una magnífica ciudad ubicada en medio de la salvaje Patagonia.

Estrecho de Magallanes, 1540. Han pasado veinte años tan sólo desde que Fernando de Magallanes descubriera el paso o estrecho que comunicaba a los océanos Atlántico y Pacífico y que inmortalizara su nombre. El hallazgo no podía ser mejor: aquella ruta de comunicación apenas soñada abría todo un nuevo panorama para la economía y la política españolas. Ahora, Alfonso de Camargo, otro marino español, se disponía a explorar a conciencia el gran descubrimiento. Su expedición constaba de tres embarcaciones que había costeado el obispo de Plasencia y que partieron de la ciudad de Sevilla (España) en agosto de 1539.



Pero el estrecho- era sabido- no era fácil de pasar. En efecto, al llegar a él, los vientos terribles parecían querer elevar por el cielo a las naves. En la confusión y el pánico se perdió de vista a una de las naves, y Camargo terminó de pasar el estrecho con las otras dos, siendo el primero en hacerlo después de Magallanes. Pero dejemos ahora al heroico Camargo y sigamos a la nave perdida. Según cuentan las crónicas antiguas, la embarcación naufragó cerca de la costa. Sus tripulantes a pesar de todo salvaron sus vidas al ganar la playa, pero lo extraño es que jamás se supo sobre ellos. Indudablemente habían desaparecido.


La insólita desaparición de toda una tripulación fue explicada casi enseguida por los más supersticiosos: "Están atrapados en la Ciudad de los Césares", se dijo. Esta ciudad legendaria, de la cual, al igual que de la del Dorado mucho habían hablado los conquistadores, existía en las salvajes y desiertas tierras patagónicas. Para ser más precisos, se la ubicaba en la región de nuestro lago Nahuel Huapi. Según se decía, sus habitantes poseían una cultura grandemente desarrollada e incalculables tesoros. Lo cierto es que de los muchas cronistas que hablaron de ella (Lozano, Villagrán, Pérez Orcondo, Falkner, etc.), ninguno la vio.




Las primeras noticias acerca de la legendaria ciudad, sin embargo, datan de no antes de 1528. Por aquella época un capitán al servicio de Sebastián Caboto, de nombre Francisco César, se adentró por el rio Paraná para reconocer el territorio. Cuando volvió, con su media docena de hombres, contó acerca de la existencia de una tierra llena de riquezas. El relato de César y sus compañeros impresionó a los españoles, y así se explican las primeras alusiones a la tierra de los Césares. Sin embargo, esto ubicaría a la pretendida ciudad bastante lejos del Nahuel Huapi. Hoy, la ciudad y la leyenda duermen tranquilas sin develar su misterio.

Revista Anteojito N°1545, pp. 36-37
18 de octubre de 1994

Los árboles y el clima

¿Sabías que estudiando los anillos de crecimiento de los árboles se pueden conocer las condiciones climáticas del pasado? Si, se puede decir que los árboles, a su modo, nos hablan del clima.




Los árboles tienen anillos
Desde hace ya muchísimo tiempo se conoce que el crecimiento de los árboles se realiza en forma periódica y discontinua. En un clima templado, por ejemplo, el desarrollo de las células de la madera es intensa en primavera, luego va frenándose progresivamente y es mínima en los meses más fríos. Cada año este ciclo se repite y deja su "marca. ¿Cuál es? Un anillo. Si, gracias al notorio contraste entre la madera final o tardía de un año y la inicial o temprana del año siguiente resulta bastante fácil identificar los límites externos de cada anillo.

Nace la Dendrocronología
A principios de este siglo el astrónomo Andrew Douglas era asistente en el Observatorio  Lowell de Arizona, en los Estados Unidos. En ese entonces él trataba de encontrar una relación entre el ciclo de las manchas solares, el clima y las características de los anillos de crecimiento anual de los árboles. Para ello analizó 19 cortes transversales de troncos de pinos. Es así como, contando el número de anillos, Douglass estableció que los pinos tenían unos 350 años. Pero además, al medir el grosor de los anillos, pudo identificar ciertas secuencias o ciclos de anillos anchos o del gados. ¡Y estas secuencias también aparecían en otras especies arbóreas! El próximo paso de este investigador fue comparar esta sucesión de anillos con los registros de lluvia caída en la región. ¿Sabes qué descubrió? Que las diferencias en el espesor de los anillos eran un reflejo de las variaciones en las precipitaciones. Es así como nacía una nueva disciplina: la dendrocronología, la cual permite reconstruir las condiciones climáticas y ambientales del pasado.
El número de anillos del tronco es un indicador de la edad del árbol. El estudio de los anillos de crecimiento de los árboles nos permite investigar las condiciones climáticas del pasado. Muchas veces otros fósiles vegetales (abajo) ayudan en estos estudios.

¡A contar anillos!
Con los árboles se puede decir: "Dime cuántos anillos posees y te diré cuántos años tienes.”
Es que el número de anillos de un tronco indica la edad del árbol. Pero a veces, cuando las condiciones ambientales en primavera y verano no resultan favorables, el crecimiento puede interrumpirse momentáneamente. ¿La consecuencia? Aparece un anillo extra o "falso anillo". Otro detalle para tener en cuenta es que el espesor de los anillos de crecimiento de un árbol depende de varios factores. ¿De cuáles? De la temperatura del lugar, de la intensidad de iluminación, de la lluvia caída a lo largo del año, de la calidad de los suelos, entre otros. Es por eso que analizando los anillos se pueden obtener importantes datos paleoclimáticos (es decir, de climas pasados).

Cuando en la Antártida hacía calor
Un bosque petrificado, cuya antigüedad fue estimada en 250 millones de años, fue descubierto recientemente en una planicie del monte Achemar, en la Antártida. El estudio de los árboles allí encontrados permitió deducir que en esos tiempos el clima del continente blanco era mucho más benigno que en la actualidad y que raras veces las temperaturas eran inferiores a cero grado. Sí, el importante grosor de los anillos de crecimiento era un claro indicador de que las condiciones climáticas de la Antártida eran en ese momento favorables para el desarrollo de estos árboles.

Revista Anteojito N°1545, pp. 32-33
18 de octubre de 1994

La familia Curie una vocación compartida

El mundo de la ciencia encierra profundos misterios. Para desentrañarlos es preciso entregarse de lleno al estudio, investigar con paciencia y sin descanso. Vamos a contarte la vida de una familia muy especial, una familia de científicos.

Pierre Curie
A mediados del siglo pasado, en 1859, nació en París, Francia, Pierre Curie. Tempranamente despierta en él su amor por la ciencia y, particularmente, por la investigación científica. Junto a su hermano Paul descubre que cuando algunos cristales son sometidos a la acción de esfuerzos mecánicos, desarrollan fenómenos eléctricos. El magnetismo es también motivo de serios estudios por parte de Pierre. En el laboratorio donde trabaja pasa muchas horas entregado a su pasión: la física. Un día, en casa de unos amigos, conoce a una joven extranjera que lo impresiona vivamente. Al igual que él, se interesa por la ciencia. ¿Su nombre? María Sklodowska.


¿Quién es María?
María nació en Varsovia (Polonia) en el año 1867. Luego de cursar brillantemente sus estudios secundarios, decide ingresar en la Universidad. ¡Idea extraña para una joven polaca en aquellos tiempos! En Polonia no se admiten mujeres en ninguna facultad. Entonces resuelve ir a París para estudiar allí. Para reunir fondos trabaja como institutriz durante cinco años, entre 1885 y 1890. Ya en Francia ingresa en la Universidad de la Sorbona. Alterna sus estudios con su trabajo en un laboratorio donde realiza humildes tareas. Su amistad con Pierre Curie se convierte en idilio que culmina en boda en el año 1895.




Pierre y Marie Curie
Maria Sklodowska es ahora Marie Curie, esposa de Pierre y su compañera en la ardua tarea del laboratorio. Sus investigaciones se concentran en las radiaciones que emite un mineral, el uranio. Marie bautiza con el nombre de radiactividad a la propiedad que tienen los núcleos (parte central) de algunos átomos de desintegrarse (deshacerse) espontáneamente en partículas diminutas. Pierre y Marie han descubierto en el uranio un nuevo elemento: el radio. Comunican su hallazgo a la Academia de Ciencias de Francia. Es el año 1898. Un año antes, en 1897, ha nacido la primera de sus hijas: Irene.



Irene y Federico
En 1903 los esposos Curie reciben el Premio Nobel de Física por el descubrimiento delradio. En 1904 nace otra hija: Eve. Pero entre tanta felicidad irrumpe el dolor. Pierre muere accidentalmente en el año 1906. Marie ejerce la Cátedra de Física y vuelve a ser galardonada con el Premio Nobel en 1911, esta vez de Química. Su hija Irene continúa la tradición familiar. Se casa con Federico Joliot, alumno de Marie, y juntos descubren la radiactividad artificial. Lamentablemente Marie muere en 1934. Es la gran ausente en el triunfo que alcanzan Irene y Federico en el año 1935 cuando reciben el Premio Nobel de Química.



Algo más
Marie Curie fue la primera mujer que accedió a una cátedra en la Sorbona.
El Premio Nobel de Física que los esposos Curie recibieron en 1903 fue compartido con el sabio Henri Becquerel.
Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) Marie Curie cooperó en la instalación de Servicios Radiológicos en los hospitales.

Revista Anteojito N°1597, pp. 38-39
17 de octubre de 1995

viernes, 17 de octubre de 2025

¿Cuándo aparecieron los primeros periódicos?


Entendiendo por periódicos a las publicaciones informativas hechas con cierta regularidad, los primeros datan de comienzos del siglo XVII. La novedad se debió a Holanda e Inglaterra. Eran gacetas semanales que traían las noticias más importantes ocurridas en los últimos meses. A propósito de esto, un "diario" es el periódico que sale diariamente, es decir, todos los días, que es lo que reclama la sociedad moderna para estar suficientemente informada. Los bandos o proclamas fueron los antecesores de los periódicos.

Revista Anteojito N°1597, p. 19
17 de octubre de 1995

Una sorpresa para Pasteur

Los grandes genios de la humanidad han necesitado mu-chas veces del apoyo del poderoso para llevar a cabo sus proyectos. Por grande que parezca, también el genio necesita de los otros.
Sin duda, uno de los más gran des genios de los tiempos modernos es el francés Luis Pasteur (1822-1895). Este año conmemoramos el primer centenario de su muerte. Sus estudios sobre la rabia, comenzados hacia 1880 y cristalizados en su descubrimiento de la vacuna que previene esta enfermedad, fue probada por vez primera en 1885. Con ella Pasteur llegaba a la cresta de su popularidad. Tuvo el raro privilegio de ser reconocido y recompensado en vida, aunque jamás olvidó sus modestos años de la infancia. Sin embargo, los comienzos de su campaña para popularizar la vacuna antirrábica fueron muy difíciles y necesitó acudir a ricos mecenas para cumplir con su plan: la fundación del Instituto Antirrábico. Por eso visitó a una dama adinerada, dueña de los famosos almacenes "Bon Marché", en París (Francia). Era Marguerite Guerin, viuda de Boucicaut (fundador del "Bon Marché”). Cuando la criada le anunció que un "anciano" que decía llamarse Pasteur pedía verla, ella le pidió que le preguntara si se trataba de "aquel Pasteur que cura la rabia". La criada volvió con la respuesta afirmativa y la viuda Boucicaut lo hizo pasar. Una vez frente a ella, Pasteur habló modesta mente de su proyectado Instituto y le dijo lo bien que le vendría una pequeña colaboración, por poca que fuera. La viuda le dijo que siendo así, ella colaboraría con algo. Le entregó un cheque y Pasteur, agradeciéndolo, salió de la mansión. Sólo cuando estuvo fuera leyó el importe: era un millón y medio de francos, por aquel entonces, una fortuna. Pasteur se echó a llorar, era más de lo que había esperado.

¿Sabías...
...que Marguerite Guerin (1816-1887) fue una de las más grandes benefactoras francesas?
Además de la donación que hizo posible el Instituto de Pasteur, a su muerte dejó en su testamento casi toda su fortuna a los empleados del "Bon Marché" y a los pobres de Paris (Francia).


Revista Anteojito N°1597, p. 33
17 de octubre de 1995

jueves, 16 de octubre de 2025

A mi madre (Fragmento)


Oh, madre, dulce fuente
de mi cariño,
hoy te consagro todo
mi amor de niño.
¡Oh, madre mía,
si más amor tuviera,
más te daría!

Tu mirada de madre
me alienta tanto,
su luz quita las sombras
de mi quebranto;
ojos tan tiernos
pueden ser solamente
ojos maternos.

Cuando me abrazas, madre,
con alborozo,
nada me dices, pero
lloras de gozo;
y de este modo,
aunque nada me digas,
lo entiendo todo.

Clemente Ruppel
Revista Anteojito N°240, p. 03
16 de octubre 1969

domingo, 12 de octubre de 2025

Lo que yo te daría


Un castillo de blancas azucenas
donde una mano leve
coloque entre armonías y rumores
rocío transparente;
un rayo misterioso de la luna
empapada en el éter;
un eco de las arpas que resuenan
y el corazón conmueven;
un beso de un querube en tus mejillas;
algo apacible y leve,
y escrita sobre la hoja de un albo lirio,
una rima de Bécquer.

Rubén Darío
Revista Anteojito N°1914, p. 3
12 de octubre de 2001

sábado, 11 de octubre de 2025

Este loco loco mundo

Nicolás Copérnico y Galileo Galilei fueron dos astrónomos del siglo XVI que revolucionaron con sus ideas todo lo que se creía acerca del cosmos. Gracias a sus importantes descubrimientos, ahora sabemos que la Tierra gira alrededor del Sol, y que el Sol es sólo una estrella más entre las muchas que pueblan nuestra galaxia. Sin embargo, los pueblos antiguos tenían ideas propias acerca del mundo.

Los antiguos egipcios creían que la Tierra era un dios que descansaba bajo un "cubrecama" de vegetación. La diosa del Cielo, sostenida por el dios de la Atmósfera se extendía sobre la Tierra. Supuestamente, el dios del Sol recorría todos los días la espalda de la diosa del Cielo, navegando en su barco dorado. Los babilonios, por su lado, pensaban que la Tierra era una montaña hueca, con forma de arco, rodeada de mar.

En la mitología hindú, la Tierra era sostenida por varios elefantes que estaban parados sobre una tortuga a la que llamaban "Visnú". Esta tortuga, a su vez, descansaba sobre una cobra gigante que representaba el agua. Los mayas, antiguos habitantes de México, creían que la Tierra era una tortuga gigante que navegaba en un mar infinito.
Ptolomeo, astrónomo griego del siglo II, afirmaba que el Sol, la Luna y los demás astros estaban "pegados” a su respectivo cielo Cada uno de estos cielos eran una esfera de cristal que giraba alrededor de la Tierra, centro del Universo. Estas ideas estaban de moda en occidente cuando Galileo y Copérnico expusieron sus nuevas ideas acerca del cosmos. ¡Qué revuelo se armó entonces! Parecía una idea superextravagante.




Revista Anteojito N°1544, p. 31
11 de octubre de 1994

Estrella madre


Tú estabas ahí sola y hermosa, madre,
como una estrella baja en la colina.

Yo estoy aquí oscuro, desvelado
con lo despierto de tu luz blanquísima.

Juan Ramón Jiménez
Revista Anteojito N°1544, p. 3
11 de octubre de 1994

martes, 7 de octubre de 2025

Nido

En un naranjo florido
ha fabricado su nido
una pareja ideal.

Y ahora que están contentos,
anuncia a los cuatro vientos,
su alegría, el cardenal.

Roque Nosetto
Revista Anteojito N°604, p. 03
7 de octubre 1976