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lunes, 20 de octubre de 2025

El legado americano: Nazca y el enigma de sus líneas

El continente americano ha custodiado apasionantes secretos durante miles de años. Algunos misterios empiezan a asomar bajo el sol. Estamos en el Perú, en la localidad de Nazca.

¿Un pueblo como todos?
Nazca es un pueblo de paisajes serenos y hermosos, situado al sur de la ciudad de Lima. Está rodeado de montañas, varios ríos lo cruzan y en los valles se levantan las casas de sus pobladores. Se asemeja a todos los pueblos montañeses. Pero Nazca tuvo un destino diferente. Como un viejo arcón, conservó sus maravillas. Sólo hay que descubrirlas.

Visión de alto vuelo
Si nuestra mirada recorriera los valles, a nivel del suelo nada nos llamaría particularmente la atención. Pero si nos determináramos a volar sobre Nazca el asombro sería entonces nuestro inseparable compañero. Distribuidos a lo largo de 50 km, hay dibujos gigantescos que representan diversos animales: cóndores, arañas, colibríes, monos y especialmente pájaros.

Mensajes del pasado
Algunos dibujos son anteriores a la era cristiana. Para delinearlos han hecho incisiones de hasta 30 cm en el suelo. Unas líneas indican el solsticio de invierno (junio) y otras el de verano (diciembre). Un pájaro fabuloso, con el cuello de culebra, señala con su pico al sol naciente, el día de Inti Raimi (la festividad del Sol). El viento y los siglos han respetado los dibujos.

¡Cuántos interrogantes!
Trazos geométricos, figuras humanas y líneas "interminables" alternan con los dibujos de animales de la región. ¿Qué significan? ¿Por qué fueron hechos para ser contemplados desde lo alto? ¿Cómo fueron hechos? Antes de los incas, otras civilizaciones ocuparon el Perú. Desarrollaron una cultura extraordinaria. Nazca sería su observatorio astronómico, su calendario, su tesoro de sabiduría. Quién puede saberlo...

Revista Anteojito N°1493, p. 33
20 de octubre 1993

sábado, 18 de octubre de 2025

La misteriosa y perdida: Ciudad de los césares

En aquellos tiempos remotos en que el limite entre la civilización y la barbarie era apenas el rio Salado, en la provincia de Buenos Aires, surge la leyenda de una magnífica ciudad ubicada en medio de la salvaje Patagonia.

Estrecho de Magallanes, 1540. Han pasado veinte años tan sólo desde que Fernando de Magallanes descubriera el paso o estrecho que comunicaba a los océanos Atlántico y Pacífico y que inmortalizara su nombre. El hallazgo no podía ser mejor: aquella ruta de comunicación apenas soñada abría todo un nuevo panorama para la economía y la política españolas. Ahora, Alfonso de Camargo, otro marino español, se disponía a explorar a conciencia el gran descubrimiento. Su expedición constaba de tres embarcaciones que había costeado el obispo de Plasencia y que partieron de la ciudad de Sevilla (España) en agosto de 1539.



Pero el estrecho- era sabido- no era fácil de pasar. En efecto, al llegar a él, los vientos terribles parecían querer elevar por el cielo a las naves. En la confusión y el pánico se perdió de vista a una de las naves, y Camargo terminó de pasar el estrecho con las otras dos, siendo el primero en hacerlo después de Magallanes. Pero dejemos ahora al heroico Camargo y sigamos a la nave perdida. Según cuentan las crónicas antiguas, la embarcación naufragó cerca de la costa. Sus tripulantes a pesar de todo salvaron sus vidas al ganar la playa, pero lo extraño es que jamás se supo sobre ellos. Indudablemente habían desaparecido.


La insólita desaparición de toda una tripulación fue explicada casi enseguida por los más supersticiosos: "Están atrapados en la Ciudad de los Césares", se dijo. Esta ciudad legendaria, de la cual, al igual que de la del Dorado mucho habían hablado los conquistadores, existía en las salvajes y desiertas tierras patagónicas. Para ser más precisos, se la ubicaba en la región de nuestro lago Nahuel Huapi. Según se decía, sus habitantes poseían una cultura grandemente desarrollada e incalculables tesoros. Lo cierto es que de los muchas cronistas que hablaron de ella (Lozano, Villagrán, Pérez Orcondo, Falkner, etc.), ninguno la vio.




Las primeras noticias acerca de la legendaria ciudad, sin embargo, datan de no antes de 1528. Por aquella época un capitán al servicio de Sebastián Caboto, de nombre Francisco César, se adentró por el rio Paraná para reconocer el territorio. Cuando volvió, con su media docena de hombres, contó acerca de la existencia de una tierra llena de riquezas. El relato de César y sus compañeros impresionó a los españoles, y así se explican las primeras alusiones a la tierra de los Césares. Sin embargo, esto ubicaría a la pretendida ciudad bastante lejos del Nahuel Huapi. Hoy, la ciudad y la leyenda duermen tranquilas sin develar su misterio.

Revista Anteojito N°1545, pp. 36-37
18 de octubre de 1994

Los árboles y el clima

¿Sabías que estudiando los anillos de crecimiento de los árboles se pueden conocer las condiciones climáticas del pasado? Si, se puede decir que los árboles, a su modo, nos hablan del clima.




Los árboles tienen anillos
Desde hace ya muchísimo tiempo se conoce que el crecimiento de los árboles se realiza en forma periódica y discontinua. En un clima templado, por ejemplo, el desarrollo de las células de la madera es intensa en primavera, luego va frenándose progresivamente y es mínima en los meses más fríos. Cada año este ciclo se repite y deja su "marca. ¿Cuál es? Un anillo. Si, gracias al notorio contraste entre la madera final o tardía de un año y la inicial o temprana del año siguiente resulta bastante fácil identificar los límites externos de cada anillo.

Nace la Dendrocronología
A principios de este siglo el astrónomo Andrew Douglas era asistente en el Observatorio  Lowell de Arizona, en los Estados Unidos. En ese entonces él trataba de encontrar una relación entre el ciclo de las manchas solares, el clima y las características de los anillos de crecimiento anual de los árboles. Para ello analizó 19 cortes transversales de troncos de pinos. Es así como, contando el número de anillos, Douglass estableció que los pinos tenían unos 350 años. Pero además, al medir el grosor de los anillos, pudo identificar ciertas secuencias o ciclos de anillos anchos o del gados. ¡Y estas secuencias también aparecían en otras especies arbóreas! El próximo paso de este investigador fue comparar esta sucesión de anillos con los registros de lluvia caída en la región. ¿Sabes qué descubrió? Que las diferencias en el espesor de los anillos eran un reflejo de las variaciones en las precipitaciones. Es así como nacía una nueva disciplina: la dendrocronología, la cual permite reconstruir las condiciones climáticas y ambientales del pasado.
El número de anillos del tronco es un indicador de la edad del árbol. El estudio de los anillos de crecimiento de los árboles nos permite investigar las condiciones climáticas del pasado. Muchas veces otros fósiles vegetales (abajo) ayudan en estos estudios.

¡A contar anillos!
Con los árboles se puede decir: "Dime cuántos anillos posees y te diré cuántos años tienes.”
Es que el número de anillos de un tronco indica la edad del árbol. Pero a veces, cuando las condiciones ambientales en primavera y verano no resultan favorables, el crecimiento puede interrumpirse momentáneamente. ¿La consecuencia? Aparece un anillo extra o "falso anillo". Otro detalle para tener en cuenta es que el espesor de los anillos de crecimiento de un árbol depende de varios factores. ¿De cuáles? De la temperatura del lugar, de la intensidad de iluminación, de la lluvia caída a lo largo del año, de la calidad de los suelos, entre otros. Es por eso que analizando los anillos se pueden obtener importantes datos paleoclimáticos (es decir, de climas pasados).

Cuando en la Antártida hacía calor
Un bosque petrificado, cuya antigüedad fue estimada en 250 millones de años, fue descubierto recientemente en una planicie del monte Achemar, en la Antártida. El estudio de los árboles allí encontrados permitió deducir que en esos tiempos el clima del continente blanco era mucho más benigno que en la actualidad y que raras veces las temperaturas eran inferiores a cero grado. Sí, el importante grosor de los anillos de crecimiento era un claro indicador de que las condiciones climáticas de la Antártida eran en ese momento favorables para el desarrollo de estos árboles.

Revista Anteojito N°1545, pp. 32-33
18 de octubre de 1994

La familia Curie una vocación compartida

El mundo de la ciencia encierra profundos misterios. Para desentrañarlos es preciso entregarse de lleno al estudio, investigar con paciencia y sin descanso. Vamos a contarte la vida de una familia muy especial, una familia de científicos.

Pierre Curie
A mediados del siglo pasado, en 1859, nació en París, Francia, Pierre Curie. Tempranamente despierta en él su amor por la ciencia y, particularmente, por la investigación científica. Junto a su hermano Paul descubre que cuando algunos cristales son sometidos a la acción de esfuerzos mecánicos, desarrollan fenómenos eléctricos. El magnetismo es también motivo de serios estudios por parte de Pierre. En el laboratorio donde trabaja pasa muchas horas entregado a su pasión: la física. Un día, en casa de unos amigos, conoce a una joven extranjera que lo impresiona vivamente. Al igual que él, se interesa por la ciencia. ¿Su nombre? María Sklodowska.


¿Quién es María?
María nació en Varsovia (Polonia) en el año 1867. Luego de cursar brillantemente sus estudios secundarios, decide ingresar en la Universidad. ¡Idea extraña para una joven polaca en aquellos tiempos! En Polonia no se admiten mujeres en ninguna facultad. Entonces resuelve ir a París para estudiar allí. Para reunir fondos trabaja como institutriz durante cinco años, entre 1885 y 1890. Ya en Francia ingresa en la Universidad de la Sorbona. Alterna sus estudios con su trabajo en un laboratorio donde realiza humildes tareas. Su amistad con Pierre Curie se convierte en idilio que culmina en boda en el año 1895.




Pierre y Marie Curie
Maria Sklodowska es ahora Marie Curie, esposa de Pierre y su compañera en la ardua tarea del laboratorio. Sus investigaciones se concentran en las radiaciones que emite un mineral, el uranio. Marie bautiza con el nombre de radiactividad a la propiedad que tienen los núcleos (parte central) de algunos átomos de desintegrarse (deshacerse) espontáneamente en partículas diminutas. Pierre y Marie han descubierto en el uranio un nuevo elemento: el radio. Comunican su hallazgo a la Academia de Ciencias de Francia. Es el año 1898. Un año antes, en 1897, ha nacido la primera de sus hijas: Irene.



Irene y Federico
En 1903 los esposos Curie reciben el Premio Nobel de Física por el descubrimiento delradio. En 1904 nace otra hija: Eve. Pero entre tanta felicidad irrumpe el dolor. Pierre muere accidentalmente en el año 1906. Marie ejerce la Cátedra de Física y vuelve a ser galardonada con el Premio Nobel en 1911, esta vez de Química. Su hija Irene continúa la tradición familiar. Se casa con Federico Joliot, alumno de Marie, y juntos descubren la radiactividad artificial. Lamentablemente Marie muere en 1934. Es la gran ausente en el triunfo que alcanzan Irene y Federico en el año 1935 cuando reciben el Premio Nobel de Química.



Algo más
Marie Curie fue la primera mujer que accedió a una cátedra en la Sorbona.
El Premio Nobel de Física que los esposos Curie recibieron en 1903 fue compartido con el sabio Henri Becquerel.
Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) Marie Curie cooperó en la instalación de Servicios Radiológicos en los hospitales.

Revista Anteojito N°1597, pp. 38-39
17 de octubre de 1995

viernes, 17 de octubre de 2025

Una sorpresa para Pasteur

Los grandes genios de la humanidad han necesitado mu-chas veces del apoyo del poderoso para llevar a cabo sus proyectos. Por grande que parezca, también el genio necesita de los otros.
Sin duda, uno de los más gran des genios de los tiempos modernos es el francés Luis Pasteur (1822-1895). Este año conmemoramos el primer centenario de su muerte. Sus estudios sobre la rabia, comenzados hacia 1880 y cristalizados en su descubrimiento de la vacuna que previene esta enfermedad, fue probada por vez primera en 1885. Con ella Pasteur llegaba a la cresta de su popularidad. Tuvo el raro privilegio de ser reconocido y recompensado en vida, aunque jamás olvidó sus modestos años de la infancia. Sin embargo, los comienzos de su campaña para popularizar la vacuna antirrábica fueron muy difíciles y necesitó acudir a ricos mecenas para cumplir con su plan: la fundación del Instituto Antirrábico. Por eso visitó a una dama adinerada, dueña de los famosos almacenes "Bon Marché", en París (Francia). Era Marguerite Guerin, viuda de Boucicaut (fundador del "Bon Marché”). Cuando la criada le anunció que un "anciano" que decía llamarse Pasteur pedía verla, ella le pidió que le preguntara si se trataba de "aquel Pasteur que cura la rabia". La criada volvió con la respuesta afirmativa y la viuda Boucicaut lo hizo pasar. Una vez frente a ella, Pasteur habló modesta mente de su proyectado Instituto y le dijo lo bien que le vendría una pequeña colaboración, por poca que fuera. La viuda le dijo que siendo así, ella colaboraría con algo. Le entregó un cheque y Pasteur, agradeciéndolo, salió de la mansión. Sólo cuando estuvo fuera leyó el importe: era un millón y medio de francos, por aquel entonces, una fortuna. Pasteur se echó a llorar, era más de lo que había esperado.

¿Sabías...
...que Marguerite Guerin (1816-1887) fue una de las más grandes benefactoras francesas?
Además de la donación que hizo posible el Instituto de Pasteur, a su muerte dejó en su testamento casi toda su fortuna a los empleados del "Bon Marché" y a los pobres de Paris (Francia).


Revista Anteojito N°1597, p. 33
17 de octubre de 1995

sábado, 11 de octubre de 2025

Este loco loco mundo

Nicolás Copérnico y Galileo Galilei fueron dos astrónomos del siglo XVI que revolucionaron con sus ideas todo lo que se creía acerca del cosmos. Gracias a sus importantes descubrimientos, ahora sabemos que la Tierra gira alrededor del Sol, y que el Sol es sólo una estrella más entre las muchas que pueblan nuestra galaxia. Sin embargo, los pueblos antiguos tenían ideas propias acerca del mundo.

Los antiguos egipcios creían que la Tierra era un dios que descansaba bajo un "cubrecama" de vegetación. La diosa del Cielo, sostenida por el dios de la Atmósfera se extendía sobre la Tierra. Supuestamente, el dios del Sol recorría todos los días la espalda de la diosa del Cielo, navegando en su barco dorado. Los babilonios, por su lado, pensaban que la Tierra era una montaña hueca, con forma de arco, rodeada de mar.

En la mitología hindú, la Tierra era sostenida por varios elefantes que estaban parados sobre una tortuga a la que llamaban "Visnú". Esta tortuga, a su vez, descansaba sobre una cobra gigante que representaba el agua. Los mayas, antiguos habitantes de México, creían que la Tierra era una tortuga gigante que navegaba en un mar infinito.
Ptolomeo, astrónomo griego del siglo II, afirmaba que el Sol, la Luna y los demás astros estaban "pegados” a su respectivo cielo Cada uno de estos cielos eran una esfera de cristal que giraba alrededor de la Tierra, centro del Universo. Estas ideas estaban de moda en occidente cuando Galileo y Copérnico expusieron sus nuevas ideas acerca del cosmos. ¡Qué revuelo se armó entonces! Parecía una idea superextravagante.




Revista Anteojito N°1544, p. 31
11 de octubre de 1994

viernes, 3 de octubre de 2025

Miguel de Cervantes Saavedra, a 450 años de su nacimiento

Es el más grande de los escritores en lengua castellana, nuestra lengua. Es, además, uno de los más geniales de la literatura universal. No hay país en el mundo que no conozca su obra. Hoy, a 450 años de su llegada al mundo, recordamos al "Príncipe de los ingenios".

Alcalá de Henares (España), 9 de octubre de 1547
. "En domingo, nueve días del mes de octubre, año del Señor de 1547, fue bautizado Miguel, hijo de Rodrigo de Carvantes y de su mujer doña Leonor, fue su compadre Juan Pedro" Estas son las modestas primeras líneas de la partida de bautismo de quien llegaría a ser el escritor más notable de España. Pertenecen al libro de bautismos de la parroquia de Santa María la Mayor, de la villa de Alcalá. Aparte del error en la escritura del apellido del padre (Carvantes en vez de Cervantes), no hay nada digno de destacar en ella. Rodrigo de Cervantes, de profesión cirujano, se había casado con Leonor de Cortinas hacia 1541. El abuelo paterno, Juan de Cervantes, había sido abogado y alcanzó los cargos de juez y gobernador en tierras de Andalucía.

Miguel fue el tercer hijo del matrimonio. Le seguirían cuatro hermanos más. Algunos historiadores suponen que Miguel nació el 29 de septiembre, día de San Miguel Arcangel, cuyo nombre le dieron, según se acostumbraba entonces. Como ninguno de sus antepasados próximos usó el nombre de Miguel y el día de este santo está cerca del bautismo del pequeño, es muy probable que esta fecha sea la correcta. Hacia 1563, su familia se mudó a Sevilla (al sur de España). Allí funcionaba un colegio regido por los curas jesuitas y en el que Cervantes estudió. Tanto le gustaba leer al joven que, según él mismo declararía más tarde, leía hasta "los papeles rotos que encontraba por las calles". Se cree que Cervantes pasó, además, por las aulas de la Universidad de Salamanca (España).

En 1569, Cervantes, de apenas 22 años, se dio a conocer como poeta. Fue en ocasión de publicarse un homenaje a la reina de España, Isabel de Valois, que acababa de morir. Ese mismo año viajó a Italia como paje de monseñor Julio Acquaviva. Pero duró poco a su servicio: pronto ingresó como soldado pontificio. Cervantes participó así en la famosa batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), en la que resultaría herido en su mano izquierda. A pesar de esto, continuó en la carrera de las armas, destacándose en las campañas de África. Cuando ya estaba regresando a España, junto con su hermano menor Rodrigo, su barco fue apresado por piratas argelinos. Cervantes estuvo preso en Argel de 1575 a 1580.


Ya en su patria, Cervantes se consagró a la literatura. Además de su novela pastoril "La Galatea" (1584), escribió algunas piezas de teatro que tuvieron moderado éxito en Madrid. Pero su obra más genial apareció más tarde, en 1605. Es "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha", más conocida hoy como "El Quijote". Su éxito fue instantáneo y estimuló a su autor para publicar una segunda parte en 1615. La fama de la obra no hizo sino crecer más y más con los años. Probablemente, ni el mismo Cervantes imaginó que su nombre se convertiría en el más elogiado y pronunciado de toda la literatura castellana. Las incontables ediciones, tanto españolas como extranjeras, del "Quijote", han hecho igualmente popular al curioso personaje, flacucho y combativo, alucinado con visiones de gigantes con los que combatir.

Posdatas
  • Miguel de Cervantes Saavedra murió en Madrid el 23 de abril de 1616. En su homenaje, la fecha fue declarada "Día del Idioma".
  • Además de las obras mencionadas, Cervantes escribió las "Novelas ejemplares", colección de novelas breves impresas en 1613.
  • Debido a la herida que recibió en su mano izquierda en 1571, Cervantes se conocería más tarde con el apodo de "El manco de Lepanto".
Revista Anteojito N°1701, pp. 44-45
3 de octubre de 1997

viernes, 26 de septiembre de 2025

Edad Moderna Los grandes inventos

En el año 1453, el sultán turco Mahomet II se apodera de la ciudad de Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente. Este hecho trascendental señala el fin de la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna.

Varios inventos ya conocidos anteriormente en Oriente se perfeccionaron y se pusieron en práctica en Europa a fines de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna. La Imprenta, la Brújula y la Pólvora abrieron nuevos caminos a la cultura, los viajes, la guerra.

La Imprenta
Los primeros libros eran escritos a mano. Luego se emplearon letras talladas en madera que se estropeaban con facilidad. Finalmente, en el año 1440, el alemán Johannes Gutenberg ideó tipos o caracteres móviles de metal que podían utilizarse cuantas veces se deseara. Una tinta hecha con hollín, aceite y almidón los imprimía sobre el papel mediante la presión de una prensa. Aunque este sensacional invento al comienzo fue mantenido en secreto, pronto se conoció en los principales países de Europa y dio un impulso extraordinario a la difusión de la cultura.


La Brújula
Una aguja imantada siempre señala el polo Norte. Esto ya lo sabían los chinos y también los árabes. Colocada sobre un corcho que flotaba sobre aceite o agua era utilizada para orientarse durante los viajes. Pero fue en Italia donde surgió la idea de colocar la aguja en una caja para que estuviera resguardada. La brújula, insustituible aliada de los navegantes, permítió a éstos aventurarse lejos de las costas y sin preocuparse si la niebla ocultaba las estrellas o el Sol.



La Pólvora
Una mezcla de carbón, salitre y azufre: es la pólvora que estalla en con-tacto con el fuego. Los chinos preparaban con ella cohetes y fuegos artificiales. Del mundo de la alegría pasó al de la guerra de manos de los árabes. Ellos la colocaban en cañones llamados bombardas. Eran muy primitivos, pero poco a poco fueron perfeccionándose al difundirse por todos los países de Europa. Las armas de fuego transformaron la táctica de las batallas, restando eficacia a las armaduras de los antiguos caballeros.

Datos de interés
  • El primero en utilizar caracteres de imprenta fue un herrero chino llamado Pi-Sheng, en el año 1041.
  • La xilografía es un antepasado de la imprenta. Se trata de dibujos o letras tallados en madera que se colorean y luego se estampan en pergamino o papel. Para imprimir las páginas de los libros se rebaja la plancha de madera donde se estampan las letras y éstas quedan en relieve.
  • Los primeros caracteres que se emplearon en la imprenta de Gutenberg eran de escritura gótica, pues ésta era la que se usaba en Alemania. Como se asemejaban a la trama de un tejido se los llamaba "textura".
  • Las primeras armas que funcionaron mediante el empleo de la pólvora fueron las bombardas. Constaban de dos partes: la recámara, que era la más delgada, y la trompa, que era la más gruesa. En la trompa se ubicaba el proyectil y en la recámara, la pólvora.
  • Las palabras imán, magnético, magnetismo toman su nombre de una antigua ciudad de Asia Menor, donde abundaba la magnetita. Ésta es un mineral que tiene la propiedad de atraer al hierro y que se emplea en la fabricación de brújulas.
  • El astrónomo polaco Nicolás Copérnico (1473-1543) estableció que el Sol es el centro del Universo y que todos los planetas, incluyendo la Tierra, giran a su alrededor. Esta teoría denominada heliocéntrica causó gran conmoción en su época. Copérnico la explicó en su obra: "Acerca de las revoluciones de los cuerpos celestes".

Revista Anteojito N°1700, pp. 24-25
26 de septiembre 1997

Lo que en Europa no había hacia 1492

A la llegada de Colón, nuestro continente estaba habitado no sólo por gente diferente, sino por una enorme cantidad de animales y plantas que no existían en Europa. En aquel "viejo" continente, también había muchas especies que emprendieron el viaje hacia el "nuevo" continente.

Plantas y animales de los aztecas
Por medio de las leyendas de los pueblos antiguos, nos enteramos de qué animales y plantas había en América. Los aztecas (ocupaban lo que ahora es México) tenían una leyenda que cuenta: "El dios Quetzalcóati era muy rico y tenía todo cuanto era menester y necesario de comer y beber, y que el maíz era abundantísimo, y las calabazas muy gordas. Las cañas de bledos eran muy largas y gordas. Sembraban y cosechaban algodón de todos colores. Mas dicen que en el pueblo de Tollan se creaban muchos y diversos géneros de ave de pluma rica y colores diversos, que se llamaban cotinga, quetzal, trupial y quechol rojo, y otras aves que cantaban dulce y suavemente. Había mucha abundancia de árboles de cacao y todos estaban muy ricos y les faltaba cosa ninguna, ni había hambre ni falta de maíz, ni comían las mazorcas de maíz pequeñas sino con ellas calentaban los baños, como con leña."

Los Incas
El inca Garcilaso de la Vega (vivió entre 1539 у 1616), hijo de un español y de la princesa incaica Chimpu Ocllo, cuenta que entre los frutos que había en el Perú, antes de los españoles, "el que tenía el primer lugar era el maíz. De los que se crían debajo de la tierra, el principal era la papa. De la que los españoles llaman batatas, y los indios apichu, hay de cuatro o cinco colores. También hay calabazas, que en el Perú llaman capallu; crudas no se pueden comer y con algunas hacen vasos. Hay otra fruta que los indios llaman ínchic y los españoles maní, con el que hacen muy buen turrón. La fruta que los españoles llaman peras, por parecerse a las de España, los indios llaman palta, y la principal, el condimento que echan en todo lo que comen, el uchu o pimiento de las Indias."

Tabaco, caucho y ananá
Cuando Colón llegó a América, observó que los in-dios fumaban tabaco, con una caña en forma de pipa llamada tobago. En el año 1510, el tabaco fue llevado a Europa, y en el siglo XVII (años 1600) llegó a China, Japón y África. Otro producto americano, el caucho (cauchuc "impermeable", para los indios) fue llevado por Colón a Europa. Los indios peruanos usaban esta sustancia extraída de un árbol para fabricar calzados y abrigos impermeables. En 1770, el químico inglés Joseph Priestley fabricó con el caucho las gomas de borrar. El ananá es una de las frutas que conoció Colón en su segundo viaje a América. Los indios se la ofrecieron como regalo por su rico sabor. Hoy en día se la cultiva en todo el mundo.

Los animales americanos
El ganado era de menor importancia que los cultivos. Los indios se alimentaban de pescado y de la carne de algunos animales. En la Patagonia, donde no se podía sembrar, los tehuelches vivían de la caza de guanacos y ñandúes; más al sur, cerca del estrecho de Magallanes, los onas cazaban focas y morsas. Los pueblos cazadores de América del Norte comían carne de ciervo y de alce o caribú. En América Central y en el Perú, las mujeres vestían una falda y una blusa, y los hombres un taparrabos y una manta anudada al hombro, prendas hechas con algodón o con la fina lana de vicuña. Muchas religiones tenían como símbolos animales típicos de América: águila, jaguar, serpiente anaconda y caimán.


Las plantas cultivadas
La mayoría de los indios americanos vivía de la agricultura. El maíz era su principal alimento. Con el grano de maíz fabricaban la harina, que la se paraban de la cáscara poniéndola sobre una tela. En la tela la harina se pega, mientras que la cáscara (afrecho) se aparta de ella. La papa, originaria de los Andes peruanos, se cultiva hoy en todo el mundo. Se la usa para comer y para fabricar alcohol y sustancias adhesivas. Fue llevada a Europa por los españoles en los años 1500.

Lo que en América no había
Cerdos, vacas, ovejas, gallinas, caballos, conejos, trigo, cebada, uvas... ¡y muchos microbios! Con el paso del tiempo, las poblaciones indígenas de América sufrieron muchas pérdidas por las enfermedades. La viruela, infecciones pulmonares y diarreas eran desconocidas en nuestro continente durante la época precolombina. Los indios eran especialmente sensibles a muchos gérmenes con los que nunca habían estado en contacto; ésta fue una verdadera conquista invisible.

Revista Anteojito N°1700, pp. 11-12
26 de septiembre 1997

Palabras mezcladas

Los conquistadores sabían que los ingleses hablaban en inglés, los franceses, en francés y los portugueses, en portugués. ¿Y los incas? Hmmmm, era un poco más complicado.

¿Cómo dijo?
El Imperio Inca o "Alto Perú", como lo denominaron los españoles, se extendía sobre el Ecuador, Bolivia y el noroeste de la Argentina. Una de las mayores dificultades que encontraban los gobernantes y también los conquistadores fue la multiplicidad de dialectos. Se contaban alrededor de setecientos, muchos de ellos hablados por grupos muy reducidos. Algunos aún pueden escucharse. Por ejemplo, el kauke que se habla en Yauyos, un municipio ubicado al noroeste de la capital peruana, Lima, que cuenta sólo con 7.500 habitantes.

Vivitas y coleando
Pero en el momento en que llegaron los españoles las lenguas dominantes eran tres: el quichua, el aimará y el uru. La última estaba en decadencia y en la actualidad ha desaparecido. En cambio, las dos primeras aún se conservan. En un censo que se realizó en el año 1940, en el Perú se comprobó que la mitad de los chicos en edad escolar se comunicaba en esas lenguas y que el treinta y cinco por ciento no sabía español.

Parecidas
El quichua como el aimará son muy ricos en palabras variadas. Tienen una fonética semejante y pueden expresar toda una frase en una sola palabra. A partir de una palabra "raíz" derivan otras. Por ejemplo, del vocablo aimará "ali" que significa "planta" surgen 82 voces desde "germinar" hasta "ser una planta en bello crecimiento". Cada palabra tiene un pequeño número de silabas que jamás excede el número de cinco.

Palabras con risa
El quichua más puro se hablaba en Cuzco, la capital del Imperio. Los españoles consideraban que era una lengua dura por su fonética gutural. Las onomatopeyas eran frecuentes por lo que algunos vocablos eran muy graciosos. En quichua "estornudando" se dice "atchicuni” y bebé se conoce como "huahua". En aimará, algunos nombres de pájaros recuerdan el sonido de sus cantos: el kotchitchi o el lekeleke.

Revista Anteojito N°1700, p. 6
26 de septiembre 1997

Allá por 1492... Así fue la vestimenta

Es difícil describir con precisión cómo se vestía la gente allá por 1492. Los atuendos y tocados se modificaban o perfeccionaban con gran rapidez. Lo que sí se puede asegurar, es que la moda por aquellos tiempos era muy extravagante. En esta vestimenta atrevida para entonces se manifestaba el deseo del hombre de superarse y alcanzar metas cada vez más lejanas. La ropa femenina no se diferenciaba mucho de la masculina. Se preferían telas ligeras a los antiguos y pesados cáñamos. Las joyas y los fantásticos tocados mostraban el afán desmedido por el lujo.

La ropa masculina era más audaz que la femenina. La prenda característica era el "gown", que se ajustaba a la forma de los hombros y luego caía suelto. Se ceñía con un cinturón. El "jubón" era una vestidura extremadamente corta, abotonada adelante y con hombreras enormes que daban apariencia de gran anchura al tórax. Las mangas eran anchísimas (tanto que a veces llegaban al suelo) y desmontables. Las piernas se cubrían con calzas ajustadas y los pies con zapatos bajos y livianos. Esta vestimenta creaba en el hombre de la época la apariencia de un gran trapecio apoyado sobre dos piernas delgadísimas.




Para las mujeres la prenda más importante era la "túnica", ajustada a la cintura y que caía formando pliegues. Encima de la túnica llevaba la "cotardia", que era una especie de jubón forrado como el de los hombres. Las mangas tenían grandes hendiduras. La gran innovación de la época fueron los profundos escotes, criticados por los moralistas de entonces. Se suprimió el velo que pasaron a usar sólo las monjas y las viudas. También estaban de moda larguísimas colas que era necesario llevar en el brazo para poder caminar.

Pero lo más sorprendente eran los tocados. "Tubo de chimenea", "mariposa", "cojín", eran algunos de ellos. El último consistía en una especie de rodete almohadillado. El cabello se enrollaba en espiral alrededor de ambas orejas dando aspecto de gran anchura a la cabeza. El tocado "salchicha" era un rollo con tejido acolchado que se disponía en forma de "U" sobre la frente. Los hombres preferían el "capirote" con larga punta, o el "chaperón", especie de turbante. También usaban una gorra plana adornada con una joya.

Revista Anteojito N°1594, pp. 21-22
26 de septiembre 1995

sábado, 20 de septiembre de 2025

La lengua de los faraones: La piedra Rosetta

Popularmente, "jeroglífico" es sinónimo de idioma incomprensible. Sin embargo, es del todo inteligible, y eso gracias a un jovencito de unos pocos años más que vos y a un descubrimiento accidental.

Egipto, 2 de julio de 1798
. Napoleón, dueño de los destinos de Europa, llega a este lejano y misterioso país, tierra a la que su genio militar reconoce como puerta de Oriente y vital para realizar sus conquistas. Había partido hacia allí con nada menos que 38.000 hombres, embarcados en una titánica flota de 328 barcos. Su campaña incluía una marcha a través del desierto, y fue durante ella que Napoleón, enfrentado a las milenarias pirámides, al lado de las cuales su ejército parecía de juguete, pronunció su famosa frase: "Soldados!", les dijo en alta voz, "desde lo alto de estas pirámides cuarenta siglos nos contemplan".
La impresión producida por aquel antiquísimo mundo fue grande. En consecuencia, muchas reliquias del mismo fueron obtenidas por el ejército napoleónico para llevar a Europa. Allí, muchos expertos se dedicaron a estudiar las piezas y revelar sus misterios. No obstante, la más importante de ellas fue hallada por una casualidad. A siete kilómetros y medio de Rosetta, en el Nilo, se encontraba el fuerte de Rachid, en el cual se estaban haciendo trabajos de reparación. Excavando en cierto sector, el pico de un soldado dio contra lo que creyó que era una piedra. Al extraería, descubrió que era una losa oscura en la cual se hallaban grabados distintos signos incomprensibles. Napoleón aseguró inmediatamente el curioso hallazgo.


En 1807, un joven francés de apenas 17 años, Jean-François Champollion, lee en la Academia de Grenoble un trabajo de su autoría acerca de "Egipto bajo los faraones". Sus conclusiones son tan novedosas y lógicas, sus investigaciones tan serias y su retórica tan madura, que los académicos, impresionados, lo nombran, a pesar de su edad, miembro correspondiente. Les sorprende su perfecto dominio del hebreo, el árabe y el copto. Uno de estos académicos, llamado Fourier, fue quien le mostró por primera vez una copia de la piedra Rosetta, como ya era llamada la reliquia rescatada por Napoleón. Desde entonces, la meta de Champollion sería descifrar sus jeroglíficos, y así la lengua egipcia antigua.



Aquel mismo año de 1807 se trasladó a París, donde estudiosos como Foureroy o Silvestre De Sacy le prestarian todo su apoyo. Pero la victoria era absolutamente suya: dándose cuenta de que el texto de la piedra estaba dividido en tres columnas, una escrita en aquellos misteriosos jeroglíficos, otra en demótico y una tercera en griego, Champollion llegó a la conclusión de que el texto de las tres era el mismo y que, estudiando la versión griega. cuya lengua se conocía, era posible descifrar el resto. En efecto, al año siguiente aquella lengua secreta de los faraones comenzaba a ser de su dominio. El audaz jovencito resolvía así un rompecabezas de lo más singular.


Posdatas:
  • Jean-François Champollion nació en Figeac (Francia) el 23 de diciembre de 1790 y murió en París el 4 de marzo de 1832.
  • Un hermano de este gran egiptólogo, Jacques Joseph Champollion Figeac (1778-1867), fue un gran arqueólogo y ensayista, aunque resultó eclipsado por el brillo sin igual de su hermano menor, el inmortal descifrador de los jeroglíficos.
Revista Anteojito N°1541, p. 39-40
20 de septiembre 1994