domingo, 19 de enero de 2025

¡Buenas noches!

¡Qué lindo es retirarse a descansar después de un día de intenso trajín! Nos espera un colchón mullidito junto a la calidez de las frazadas en invierno y la frescura de las sábanas en verano. ¿Siempre existió esta comodidad?


Los hombres primitivos se echaban a dormir sobre el suelo. Lo mismo hacían nuestros gauchos cuando los sorprendía la noche fuera del rancho. A lo sumo, utilizaban el poncho amigo como almohada y el recado como colchón.


La primera cama fue un simple jergón hecho con paja. Poco a poco fue evolucionando. Las camas de griegos y romanos eran de mármol o de madera ¡Qué duras serían! Por eso utilizaban almohadones para mitigar su dureza


Allá por el 1400 los lechos eran tan altos que para llegar a ellos era preciso utilizar escabeles (pequeños escalones). La altura se debía a la necesidad de aislar la cama de la frialdad de los pisos de pavimento.


Las camas fueron transformándose poco a poco hasta convertirse en muebles de gran belleza. Actualmente son cómodas y funcionales: muebles-cama; camas rebatibles, camas marineras, que aprovechan al máximo los reducidos espacios.




Revista Anteojito N°1506, p.34
19 de enero 1994

jueves, 16 de enero de 2025

La orquídea



La selva impenetrable y húmeda es el escenario natural de la orquídea. Allí donde la hierba, las ramas y las hojas se entrelazan en misteriosos laberintos, nace y vive esta flor. A ras del suelo o en lo más alto de la floresta.




La flor de la orquídea puede ser blanca, amarilla, alilada o rosada, con pequeñas motas o delicadas vetas. Algunos pétalos están unidos entre sí; otros crecen libremente y hay uno que es diferente de todos por su forma y su color.




La planta crece apoyándose en el tronco de los árboles. La polinización es realizada por insectos que llevan el polen gelatinoso adherido a su cabeza. Las semillas se completan con la ayuda de un hongo que vive en la raíz de la planta.




Muchas y variadas son las especies de orquídeas. Botánicos, coleccionistas y floricultores, en peligrosas expediciones, se adueñaron de ellas y las trasladaron desde la selva hasta refinados jardines y salones donde las cultivaron.



En los invernaderos, provistos de clima cálido y húmedo, y de un esmerado cuidado, se cultivan artificialmente bellísimas orquídeas. ¿Sabías? La orquídea es la flor nacional de varios paises: Honduras, Guatemala, Panamá, Costa Rica y Venezuela.

Revista Anteojito N°1610, pp.10
16 enero 1996
https://archive.org/details/RevistaAnteojito1610/page/n9/mode/1up

jueves, 2 de enero de 2025

Un gorrión muy especial

En el sur del continente africano habita el gorrión republicano. Tiene hábitos diferentes de los de otros gorriones en lo que respecta a la construcción de su vivienda. Se reúnen cincuenta parejas de gorriones y hacen sus nidos uno junto al otro. Cuando están terminados, entre todos los gorriones fabrican un techo con abundante paja y cubren con él los nidos. Esta singular vivienda colectiva presenta la curiosa apariencia de una verdadera cabaña. Un buen ejemplo de solidaridad.

Revista Anteojito N°1608, pp.25
2 enero 1996
https://archive.org/details/RevistaAnteojito1608/page/n24/mode/1up

Inmigrantes alados

Los gorriones europeos comparten la vida humana desde hace diez mil años. Los primeros gorriones fueron traídos a nuestro país por iniciativa de Sarmiento, hacia el año 1870, enamorado de la naturaleza y particularmente de los pájaros. Otra versión atribuye a E. Bieckert, un cervecero suizo-alemán, la llegada de dos parejas de gorriones europeos hacia la segunda mitad del pasado siglo. Lo cierto es que estos simpáticos pájaros se aclimataron muy bien en nuestro país reproduciéndose abundantemente a lo largo y a lo ancho de nuestro extenso territorio.

Revista Anteojito N°1608, pp.24
2 enero 1996
https://archive.org/details/RevistaAnteojito1608/page/n23/mode/1up

Verano

Como el sol es muy ardiente
llega todo acalorado,
madurando la cosecha
con su rostro bronceado.

Hay promesa de frescura
en las frutas deliciosas,
para aliviar el sopor
de las siestas calurosas.

Echa a andar por los caminos
alocada la cigarra;
va cantándole al verano
al compás de su guitarra.

Las ranas junto al arroyo
ensayan un nuevo canto
y en la orilla alborotada
los juncos trenzan un manto.

La Luna empolva su cara
y usa un vestido liviano;
es más blanca y más desnuda
en las noches de verano.

Elsa Echauri
Revista Anteojito N°1608, pp.2
2 enero 1996
https://archive.org/details/RevistaAnteojito1608/page/n2/mode/1up